El color que ves en una muestra de 15 centímetros bajo la luz de la tienda no es el que vas a tener en 40 metros cuadrados de sala. Así se elige de verdad.
El gris claro es el color que más veces sale mal instalado, y casi nunca por culpa del gris: por culpa de la luz que le pega y del piso que tiene enfrente.
El verde que se ve perfecto en la tienda cambia por completo bajo un foco cálido y sobre un piso de madera. Elegir el tono a ciegas es la forma más cara de decorar.