Enmarcar el espejo que ya tienes cuesta una fracción de cambiarlo
Casi todos los baños de departamento en México traen el mismo espejo: una placa rectangular pegada directo al muro con silicón, sin canto trabajado y sin marco. Quitarlo es un problema real, porque el silicón se lleva pedazos de tablaroca o de aplanado y acabas resanando y pintando todo el muro.
La salida es dejarlo donde está y montarle una moldura encima del propio espejo, sobresaliendo unos centímetros hacia el centro. El marco tapa el canto crudo, corrige que el espejo esté ligeramente chueco respecto al muro y le da un remate que se ve intencional. El trabajo son cuatro cortes y unas horas de secado.
Qué material de moldura aguanta en un baño
La humedad decide. En un baño con regadera de uso diario, el aire está saturado veinte minutos al día durante años.
- Poliuretano y poliestireno. No absorben agua, no se pandean, no se pudren y pesan muy poco, lo cual importa cuando vas a pegarlas sobre vidrio. Se cortan con segueta o serrucho fino. Vienen listas para pintar. Es la opción más segura sobre el espejo de un baño.
- PVC y vinil rígido. Igual de indiferentes al agua, con perfiles más planos y modernos. Buenas para marcos delgados de estilo recto.
- Madera maciza. Se ve mejor que todas, pero en baño necesita sellador en las cuatro caras, incluidos los cortes de las esquinas, que es justo por donde entra el agua. Si el baño tiene extractor o ventana que de verdad se abre, funciona. Si no, con el tiempo se abren las juntas.
- MDF. Barato y con buen acabado de fábrica, pero si le entra humedad por un canto se hincha y no tiene arreglo. Para espejo de recámara o de recibidor, sí. Para baño, no lo recomiendo.
Ancho de la moldura según el tamaño del espejo
Una moldura demasiado angosta se ve como un accidente y una demasiado ancha se come el espejo. La proporción manda.
Para espejos chicos, digamos hasta 60 centímetros en su lado mayor, una moldura de 3 a 5 centímetros de ancho. Para el espejo típico de tocador de baño, entre 80 y 120 centímetros de ancho, la moldura cómoda va de 5 a 8 centímetros. Para espejos grandes de piso o de vestidor, de 1.50 metros para arriba, de 8 a 12 centímetros.
Considera también cuánto invade la moldura la superficie reflejante. Si vas a montarla encima del espejo, cada lado te quita su ancho completo de zona útil. En un espejo de 80 por 60 centímetros, una moldura de 8 centímetros te deja 64 por 44 de espejo visible: revisa que sigas cabiendo tú al afeitarte o maquillarte antes de comprar el material.
El grosor también cuenta. Una moldura de perfil muy salido, de más de 3 centímetros de fondo, proyecta sombra sobre el espejo y estorba si tienes lámparas laterales.
Medir y cortar los ingletes sin que queden aberturas
Mide el espejo dos veces en cada dirección, arriba y abajo, izquierda y derecha. Los espejos cortados a la medida rara vez son perfectamente rectangulares y una diferencia de 3 milímetros entre el borde superior y el inferior se convierte en una esquina abierta.
Los cuatro tramos se cortan a 45 grados. La medida que anotas es la del lado largo del corte, es decir, el borde exterior del marco. Si vas a montar la moldura sobre el espejo con un traslape de un centímetro por lado, resta dos centímetros a las medidas del espejo antes de calcular.
Sin caja de ingletes profesional se puede: usa una caja de plástico de las económicas, sujeta la moldura contra la pared de la caja con una mano firme y corta con serrucho de dientes finos, sin presionar. En poliuretano el corte sale limpio. Corta primero un tramo de prueba con un pedazo sobrante y verifica el ángulo juntando dos cortes: si al unirlos no dan una esquina cerrada, tu caja está fuera de escuadra y hay que compensar.
Truco que ahorra sufrimiento: corta los cuatro tramos, colócalos en seco sobre el espejo y pégalos con cinta por fuera antes de aplicar cualquier adhesivo. Ahí ves las esquinas reales y corriges con lija.
Pegado: qué adhesivo y en qué orden
Sobre vidrio hay que usar un adhesivo que agarre en superficie no porosa. Los adhesivos de montaje en cartucho, de los que se aplican con pistola y son específicos para espejo, funcionan; los que llevan solventes agresivos pueden atacar la capa plateada trasera si escurren por el canto, así que aplica siempre por la cara frontal del espejo, nunca por atrás.
Limpia el vidrio con alcohol y déjalo secar. El polvo y los residuos de limpiavidrios con silicona son la causa número uno de que un marco se caiga a los tres meses.
Aplica el adhesivo en cordón continuo por el centro de la cara trasera de la moldura, no en puntos: el cordón sella y evita que se meta humedad detrás. Coloca primero el tramo inferior, que es el que va a cargar el peso de los demás mientras seca, y apóyalo si hace falta con un par de tiras de cinta de pintor. Luego los laterales y al final el superior.
Deja secar sin tocar el tiempo que indique el producto, normalmente entre 12 y 24 horas, y no uses el baño con regadera durante ese periodo. La humedad durante el curado arruina la adherencia.
Al final, sella la junta entre la moldura y el muro con un cordón fino de silicón del color del marco. Detiene el agua que escurre por el muro y remata visualmente.
Errores que se ven desde la puerta
Pintar la moldura después de instalarla. Siempre se pinta antes, con los tramos ya cortados y en horizontal; el retoque en las esquinas se hace después con pincel fino. Pintar en el muro deja escurrimientos sobre el espejo.
Olvidar sellar los cortes en molduras de madera o MDF. Los cantos a 45 grados son la parte más porosa de todo el marco.
Montar el marco a plomo cuando el espejo está chueco. Si el espejo tiene un grado de inclinación, el marco tiene que seguir al espejo, no al nivel: si sigues el nivel, la franja de espejo que asoma se ve triangular y delata el problema.
Elegir moldura brillante frente a una ventana. El reflejo del brillo en el marco compite con el propio espejo y ensucia visualmente. En baños, el acabado mate o satinado siempre se ve mejor.