El precio de un vinil adhesivo por metro cuadrado puede variar varias veces entre dos rollos que en la foto se ven idénticos. La diferencia no está en el color: está en cómo se fabricó la película, cuántas micras tiene, qué adhesivo lleva y cuántos años se espera que aguante pegado. Comparar cotizaciones sin esos cuatro datos es comparar nada.
Monomérico, polimérico y fundido: aquí está casi toda la diferencia
El monomérico calandrado es el más económico. La película se fabrica pasando la masa de PVC entre rodillos y queda con tensión interna. Con el tiempo y el calor esa tensión se relaja: el material encoge, los bordes se levantan y el color se apaga. En interior dura mucho; en exterior expuesto al sol, su vida útil es corta. Para una promoción de temporada, una plantilla o una gráfica de interior es exactamente lo que necesitas, y pagar más es tirar dinero.
El polimérico calandrado lleva plastificantes de cadena larga que reducen ese encogimiento. Aguanta varios años en exterior y admite curvas suaves. Es el punto medio razonable para rotulación de local, señalización y vehículos de superficie plana. Cuesta claramente más que el monomérico y bastante menos que el fundido.
El fundido se fabrica vaciando la mezcla líquida sobre una banda, sin tensión. No encoge, es más delgado y se adapta a remaches, corrugados y curvas cerradas. Es el de rotulación vehicular completa y el de mayor duración a la intemperie. Es el más caro por metro, y la diferencia se justifica sólo cuando el trabajo la pide.
Pagar fundido para un letrero interior plano es desperdicio. Poner monomérico en la puerta de una camioneta que vive al sol es pagar dos veces: la segunda cuando lo tengas que retirar y rehacer.
Espesor, adhesivo y liner
El espesor va en micras. El monomérico ronda las 80 a 100; el polimérico, 70 a 80; el fundido puede bajar de 50. Aquí más micras no significa mejor: un fundido delgado vale mucho más que un monomérico grueso. El espesor sólo sirve para comparar dentro de la misma familia.
El adhesivo mueve el precio más de lo que la gente supone:
- Permanente: el estándar y el más barato.
- Removible: se despega sin dejar residuo dentro de una ventana de tiempo. Cuesta más y es lo correcto en vidrio rentado, muro pintado y superficies delicadas.
- Con canales de aire: microcanales en el reverso que dejan salir el aire durante la colocación. Encarece el rollo y en piezas grandes se paga solo, en tiempo de instalación y en piezas que no hay que rehacer.
- Gris al reverso: bloquea lo que hay debajo. Necesario cuando pegas sobre una gráfica vieja o sobre color oscuro; innecesario en cualquier otro caso.
El liner también cuenta. Uno de papel de mayor gramaje se maneja mejor y no se rompe al desprender piezas chicas; uno delgado abarata el rollo y te complica el descarne.
El ancho del rollo cambia el costo real
Un rollo se cotiza por metro lineal a un ancho dado. Lo que a ti te importa es el costo por metro cuadrado aprovechado, no el de lista.
Si tu pieza mide 70 cm de alto y compras un rollo de 1,06 m, estás pagando 36 cm de sobrante en cada metro lineal: un tercio del rollo se va a la basura salvo que lo acomodes en otro trabajo. En un rollo de 61 cm esa pieza no cabe, y en uno de 1,52 m el desperdicio es todavía mayor.
Antes de pedir precio, saca las medidas de tus piezas y revisa cuál ancho las acomoda con menos recorte. Un rollo más caro por metro lineal puede salir más barato por pieza terminada.
Lo que se suma al precio del material
Casi nadie compra sólo el rollo. Lo que se agrega en una cotización real:
- Impresión: se cobra por metro cuadrado y depende de la tinta y de la resolución. Suele costar más que el propio material.
- Laminado de protección: una película encima que protege del rayado y de los rayos ultravioleta. En exterior no es opcional si quieres que el color aguante.
- Corte de contorno: se cobra por metro lineal de trazo o por pieza. Una figura complicada cuesta más que un rectángulo.
- Descarne: quitar el sobrante de una pieza con mucho detalle es trabajo manual y se cobra como tal.
- Cinta de transporte: para pasar letras sueltas del liner a la superficie. Se cobra aparte y hace falta en cualquier trabajo de letra recortada.
- Instalación: por metro cuadrado, y sube según la altura, el estado de la superficie y si hay que retirar una gráfica anterior.
Calcula tus metros antes de pedir cotización
Mide la superficie real, no la aproximada. Suma 10% de merma en piezas rectas y 20% si hay figuras, esquinas o curvas.
Si vas a cubrir un muro por franjas, saca el número de tiras dividiendo el ancho del muro entre el ancho útil del rollo y redondea hacia arriba. Multiplica ese número por la altura más 10 cm de recorte por tira. Esa cifra, y no la superficie del muro, es la que vas a comprar.
Considera además el rollo completo: muchos proveedores no venden fracción. Si necesitas 12 metros y el rollo viene de 50, el costo del trabajo es el rollo entero, salvo que tengas en qué usar el resto antes de que el adhesivo envejezca en la bodega.
Cómo comparar dos cotizaciones sin equivocarte
Pide siempre los mismos seis datos: familia (monomérico, polimérico o fundido), micras, tipo de adhesivo, ancho del rollo, si el precio incluye laminado y qué vida útil declara el fabricante en exterior. Con eso las cotizaciones se vuelven comparables. Sin eso, la más barata casi siempre resulta ser monomérico sin laminar vendido como si fuera otra cosa.
Desconfía de la cotización que sólo dice vinil de alta calidad y un número. Y desconfía de la que cobra impresión y corte pero no menciona el laminado: es el rubro que se recorta para bajar el total, y el primero que se nota cuando la gráfica se decolora en unos meses.
Dónde ahorrar y dónde no
Ahorra en material de interior. Una gráfica en el muro de una oficina no necesita fundido ni laminado con filtro ultravioleta, y ahí la diferencia de precio es ganancia limpia.
Ahorra comprando el ancho correcto y agrupando trabajos en el mismo rollo. La merma es el gasto invisible que más encarece los trabajos chicos.
No ahorres en laminado si la pieza va afuera. No ahorres en adhesivo removible si el vidrio o el muro no son tuyos. Y no ahorres en la instalación de una pieza grande: rehacer un trabajo mal pegado cuesta el material nuevo, la mano de obra de retirar el anterior y los días con el local a medias.