Lona y vinil salen del mismo plástico, el PVC, y ahí se acaba el parecido. La lona lleva un tejido de poliéster adentro y por eso resiste tensión; el vinil es película sola y por eso se adapta a la superficie y se pega. Todo lo demás, desde cómo se miden hasta cómo se instalan, se deriva de esa diferencia.
Qué es cada material
La lona es un sándwich: una malla de hilos de poliéster en el centro, recubierta de PVC por ambas caras. El tejido es el que aguanta el jalón y el recubrimiento el que impermeabiliza y recibe la impresión. Cuanto más apretada la malla y más grueso el recubrimiento, más resistente al desgarre.
El vinil es película de PVC sin refuerzo. Puede llevar adhesivo atrás, capa de impresión arriba o laminado protector encima, pero no tiene tejido, así que si lo jalas se estira y se deforma sin recuperarse. Esa misma plasticidad es lo que le permite entrar en una esquina o seguir una curva sin arrugarse.
De ahí sale la regla básica: la lona se sostiene por sus bordes, el vinil se sostiene por toda su superficie. Cualquier trabajo que ignore eso falla.
Cómo se mide cada uno
La lona se mide en gramos por metro cuadrado. Es el número que define su calibre y su precio. Como referencia práctica, las lonas ligeras para interior y uso corto están en el rango bajo; las de exterior con vientos moderados suben de peso; y las de cubierta, toldo o carpa son las más pesadas del catálogo. Pedir lona por marca no sirve de mucho; pedirla por gramaje sí.
El vinil se mide en micras o en milésimas de pulgada. Además del espesor hay una distinción que importa más: el vinil calandrado se fabrica laminando la mezcla entre rodillos y conserva tensiones internas, así que con el tiempo tiende a encogerse y a levantar los bordes. El vinil fundido se cuela y se seca sin esfuerzos internos, por eso es más delgado, más caro y el único que se comporta bien en superficies curvas o con remaches.
En el vinil de piso el dato que manda no es el espesor total de 2 a 5 mm sino la capa de uso, la película transparente de arriba, que suele ir de 0.2 a 0.55 mm. Esa capa es la que se desgasta. Un piso grueso con capa de uso mínima se raya igual que uno delgado.
Lona: dónde rinde y dónde falla
Rinde en todo lo que va tensado al aire: anuncios de gran formato, cubiertas de patio, lonarias de estacionamiento, cortinas de terraza, cubiertas de remolque. Trabaja bien cuando la tensión se reparte por todo el perímetro y mal cuando se concentra en un punto.
El punto crítico son los ojillos. Ponlos cada 30 a 50 cm en piezas expuestas al viento, siempre sobre dobladillo reforzado y nunca a menos de 2 cm del borde. Un ojillo a 5 cm de su vecino no sirve de nada si el dobladillo cedió; un ojillo solo en cada esquina desgarra la lona en la primera racha fuerte.
En zonas con viento constante conviene lona perforada tipo malla: deja pasar el aire, baja la carga sobre la estructura y evita el efecto vela. Pierdes opacidad, ganas que no se te vaya la instalación completa.
Donde falla la lona es pegada a un muro. El tejido marca su trama a través del recubrimiento, no se adapta a esquinas y cualquier adhesivo la despega por los bordes con el cambio de temperatura. Ahí va vinil.
Vinil: tres familias que no se sustituyen entre sí
- Vinil adhesivo de corte o impresión. Para rotulación, señalización, escaparates y decoración de muebles. Va sobre superficie lisa, sellada y limpia. Con laminado protector encima aguanta bastante más a la intemperie.
- Vinil decorativo de muro. Incluye el papel tapiz vinílico y las láminas autoadheribles. Su ventaja frente al papel común es que se limpia con trapo húmedo y tolera el vapor de un baño, siempre fuera de la zona directa de la regadera.
- Piso vinílico y SPC. Tablones o losetas con capa de uso, capa decorativa y núcleo. El SPC lleva núcleo mineral rígido, no se pandea con el calor y perdona mejor un contrapiso imperfecto que la lámina flexible.
Cómo elegir entre uno y otro
- Si la pieza va colgada, tensada o al aire libre y necesita resistir viento: lona.
- Si va adherida a una superficie rígida, sea muro, mueble, vidrio o lámina: vinil.
- Si la superficie tiene curvas, remaches o cambios de plano: vinil fundido, no calandrado.
- Si el trabajo es temporal, de gran tamaño y hay que guardarlo y volver a montarlo: lona, que se enrolla y se reutiliza.
- Si va a recibir tránsito de personas: piso vinílico o SPC. Ni la lona ni el vinil adhesivo aguantan pisadas.
- Si va a estar bajo sol directo todo el día, pide en cualquiera de los dos protección UV explícita, o cuenta con perder color en un par de temporadas.
Instalación y cuidados
La lona se tensa de manera pareja, empezando por el centro de cada lado y avanzando hacia las esquinas. Estirar primero las esquinas deja arrugas diagonales que ya no salen. El dobladillo soldado por alta frecuencia aguanta más que el cosido, porque la costura perfora el tejido y por ahí entra el agua. Para guardarla, se enrolla: doblada marca pliegues y en el pliegue el recubrimiento se agrieta y empieza a filtrar.
El vinil pide superficie desengrasada. Alcohol isopropílico y trapo sin pelusa, nunca limpiadores con silicón. La temperatura de aplicación ideal ronda los 15 a 25 grados: frío, el adhesivo no fluye y el borde se levanta; caliente, se pega antes de que puedas posicionarlo. Sobre pintura recién aplicada hay que esperar tres o cuatro semanas a que termine de curar, porque el solvente que sigue saliendo forma burbujas.
Se coloca con espátula de fieltro, del centro hacia afuera, en pasadas que se traslapen. Las burbujas atrapadas se pinchan con aguja fina, no con cúter, y se expulsa el aire con el dedo. En pisos vinílicos, el material se aclimata 48 horas en el cuarto antes de instalarse y se deja holgura perimetral que el zoclo va a tapar.
Preguntas frecuentes
¿Puedo pegar lona impresa sobre un muro para decorar?
Técnicamente se puede, pero se despega por los bordes y la trama del tejido se ve en luz rasante. Para muro conviene vinil decorativo o papel tapiz vinílico.
¿El vinil adhesivo se puede quitar sin dañar la pintura?
Depende del tiempo y del adhesivo. Calentándolo con pistola de aire y jalando en ángulo cerrado suele salir limpio en el primer año. Después de varios años bajo sol, casi siempre se lleva pintura.
¿Cuál dura más a la intemperie?
Con calibres equivalentes y protección UV en ambos, la lona tensada aguanta más que un vinil adhesivo, porque el vinil depende del adhesivo y ese es el eslabón que primero cede con los ciclos de calor y frío.