Casi todas las ventanas de vivienda en México se entregan resueltas por fuera y sin resolver por dentro: el cancel de aluminio llega hasta el aplanado y ahí se acaba. El resultado es un hueco recortado en el muro, con la esquina del yeso mordida y sin nada que remate el encuentro. Enmarcarla por dentro corrige eso y de paso protege la arista, que es la parte del muro que más se golpea.
Las piezas del marco y cómo se llama cada una
Un marco interior completo tiene hasta cuatro componentes, y no siempre se usan todos.
La jamba es el forro del espesor del muro, las tablas que recubren las caras laterales y superior del vano entre el cancel y el plano del muro interior. En muros gruesos es lo que hace la diferencia: sin jamba, ves aplanado desnudo en el hueco.
La moldura de contorno es el perfil que cubre la unión entre la jamba y el muro. Es la parte visible, la que define el estilo.
El repisón es la tabla horizontal inferior que sobresale hacia el cuarto. No es obligatorio, pero cambia el uso de la ventana: da dónde poner una planta o una taza.
El apoyo o faldón es la pieza corta que va debajo del repisón, contra el muro. Cierra el canto inferior y le da al conjunto un remate que parece macizo.
Un marco puede quedar muy bien con sólo jamba y contorno, sin repisón, cerrando los cuatro lados igual. Es la solución más contemporánea y la más limpia en departamentos.
Perfiles: cuál va con qué
El perfil plano de sección rectangular, con canto vivo o apenas biselado, es el que corresponde a interiores actuales. Se lee como una línea y no como un ornamento, y tiene la ventaja de que en las esquinas se puede resolver con corte recto en lugar de inglete, lo que reduce el riesgo de que se abra la junta.
El perfil moldurado con relieve, con escocias y filetes, pide un espacio de estilo tradicional y una altura de muro que lo aguante. En un cuarto de altura normal se ve grande rápido.
El ancho manda más que el dibujo. Un contorno estrecho se ve mezquino en una ventana grande, y uno ancho ahoga una ventana chica. Dos referencias prácticas: el contorno de la ventana debe conversar con el de las puertas del mismo cuarto, y conviene que no sea más ancho que el marco de la puerta, porque la puerta es el elemento jerárquico. Y antes de comprar, corta tiras de cartón del ancho que estás considerando, pégalas alrededor del vano con cinta y mira la ventana desde el otro extremo del cuarto.
El detalle que separa un marco bien hecho de uno improvisado
La moldura de contorno no se instala al ras del canto de la jamba: se retrasa unos milímetros, dejando un escalón continuo visible en todo el perímetro. Ese escalón hace tres cosas. Genera una línea de sombra fina que le da definición al marco. Perdona los pequeños desajustes, porque no hay que hacer coincidir dos superficies a hueso. Y facilita el corte, ya que la referencia para medir es constante.
Ese retranqueo debe ser igual en los cuatro lados y en toda la longitud. Si varía, es lo primero que se nota, incluso en quien no sabría explicar qué está viendo. Se garantiza marcándolo con un gramil o con un bloque de madera del espesor exacto que usas como tope al trazar.
Materiales: la condensación decide
El punto crítico de una ventana por dentro es el alféizar. En ventanas de aluminio sin ruptura de puente térmico, que son la mayoría del parque en México, el perfil se enfría y el vapor del cuarto condensa sobre él. Esa agua escurre y se acumula justo en la parte baja del vano. En recámaras cerradas de noche y en cocinas, pasa a diario en temporada fría.
Por eso el material del repisón no se elige igual que el del contorno.
- MDF perfilado. Es el mejor acabado para pintar y el más recto de todos, ideal para el contorno y para las jambas. En el repisón es riesgoso: si hay condensación y el canto no está perfectamente sellado, se hincha desde abajo y ese hinchamiento no se lija, se cambia la pieza.
- Madera maciza. Aguanta mejor la humedad ocasional y se puede lijar y repintar muchas veces. Se mueve con el clima, así que en el repisón conviene una pieza estable y bien sellada por las seis caras, cantos incluidos.
- Poliuretano. No absorbe agua, es ligero y no se pudre. Es la opción sensata para baños y cocinas, y para cualquier ventana donde ya sepas que hay condensación.
- PVC celular. Indiferente al agua, fácil de limpiar. El acabado se siente más plástico, pero en un baño completo eso importa menos que la durabilidad.
Una mezcla razonable: contorno y jambas de MDF pintado, repisón de material impermeable. Nadie nota la diferencia cuando todo está pintado del mismo color, y el punto débil queda resuelto.
Instalación, paso a paso
- Revisa el vano antes de comprar. Mide el espesor del muro arriba, en medio y abajo, y en los dos lados. Casi siempre varía un centímetro o más, y ese dato define el ancho de la jamba.
- Verifica plomo y nivel. Comprueba si el vano está a escuadra. Si no lo está, la jamba se corrige con calzas hasta dejarla a plomo, y el contorno cubre la diferencia contra el muro. Nunca sigas el vano torcido con la esperanza de que no se note.
- Corta y coloca las jambas. Primero la superior, después las laterales, apoyadas contra ella. Fija con adhesivo más clavos de acabado hacia los puntos firmes; en tablaroca, hacia el bastidor del vano.
- Instala el repisón, si lo lleva. Debe quedar a nivel y bien sellado contra el cancel, que es por donde se colaría el agua de condensación. Los extremos sobresalen unos centímetros más allá del contorno a cada lado, y ese vuelo tiene que ser idéntico en los dos.
- Marca el retranqueo. Traza la línea de escalón en todo el perímetro antes de cortar el contorno.
- Corta el contorno. Con perfil moldurado, ingletes midiendo el ángulo real de la esquina y dividiéndolo entre dos. Con perfil plano, corte recto: la pieza superior corrida de lado a lado y las verticales debajo, o bien las verticales corridas de arriba abajo con la horizontal entre ellas. Elige un criterio y repítelo en todas las ventanas de la casa.
- Fija y sella. Adhesivo más clavos de acabado avellanados, resane de cabezas y sellador elástico pintable en la junta contra el muro. Sella también la unión entre repisón y cancel, que es por donde entraría el agua de condensación al mueble.
- Pinta antes de instalar siempre que puedas, dejando sólo el retoque de uniones. Sella los nudos si es madera de pino, o traspasarán la pintura en unas semanas.
Errores que se pagan caro
- Medir el espesor del muro en un solo punto y cortar todas las jambas iguales.
- Poner MDF sin sellar como repisón en una ventana con condensación.
- Dejar el contorno al ras de la jamba, sin retranqueo: el marco se ve plano y cualquier desajuste queda a la vista.
- Cortar ingletes a 45 grados asumiendo esquinas perfectas.
- Usar molduras más anchas que las de las puertas del mismo cuarto y romper la jerarquía.
- Clavar en tablaroca fuera del bastidor. Se afloja y aparece una separación en medio del tramo.
- Tapar la junta con pasta rígida en lugar de sellador elástico: el muro y la madera se mueven, y la línea reaparece.