Una moldura mal proporcionada no pasa desapercibida. Una cornisa de 15 centímetros en un cuarto de techo bajo lo achata; unos marcos de boiserie demasiado pequeños dejan la pared con aspecto de maqueta escolar. La pieza puede ser buenísima y el resultado, malo, porque la decisión importante no es cuál compras: es qué tan grande y a qué altura la pones.
Los tipos que cubren casi cualquier proyecto
- Zoclo. El remate inferior del muro. Protege del trapeador y de las patadas, y tapa la junta de dilatación de los pisos flotantes. Es la moldura que más se golpea y la que conviene comprar en material resistente.
- Cornisa. Va en el encuentro entre muro y techo. Rompe la línea dura de esa esquina y disimula grietas y desniveles del plafón. Puede ser plana o con perfil curvo.
- Moldura de marco o panel. Los rectángulos aplicados sobre el muro, la base de la boiserie. Es la que más transforma un cuarto por peso económico y la que más se equivoca en medidas.
- Riel de silla o media caña. Una línea horizontal a media altura del muro que divide dos acabados: pintura arriba, panel o color oscuro abajo. Funciona en comedores y pasillos.
- Marco de puerta y ventana. Enmarca el vano y tapa la junta entre el bastidor y el acabado. Define el estilo de todo el cuarto más de lo que la gente cree.
- Moldura para iluminación indirecta. Perfiles con una repisa oculta donde se aloja una tira de luz que rebota contra el plafón. Cambia por completo la percepción de altura.
Materiales: para qué sirve cada uno
Poliuretano de alta densidad. Ligero, no absorbe humedad, viene con el perfil ya definido y acepta pintura directa. Es el material más versátil para cornisa y marcos, incluso en baño y cocina. Se abolla con golpes fuertes, así que como zoclo en zona de paso pesado no es lo ideal.
Poliestireno. La opción más barata. Sirve para molduras decorativas de techo en cuartos donde nadie las va a tocar. Es frágil, la superficie es porosa y necesita sellador antes de pintar o se bebe la pintura.
MDF. El caballo de batalla de la boiserie y el zoclo de interior. Perfil limpio, superficie perfecta para pintar, precio razonable. Regla absoluta: no en zonas húmedas, no en exterior, no en planta baja con riesgo de encharcamiento.
PVC y WPC. Impermeables. Los materiales correctos para baño, cocina, cuarto de lavado y cualquier muro que reciba salpicaduras. Dilatan con el calor, así que en tramos largos hay que dejar juego.
Yeso. Molduras hechas o vaciadas en obra. Acabado impecable, integración total con el plafón y peso considerable. Se raja con los movimientos del inmueble y la reparación pide oficio.
Madera sólida. Cuando el acabado es barnizado y se quiere ver la veta. Estable si está bien seca, cara y sensible a los cambios de humedad.
Proporción: la altura del techo decide todo
Este es el cálculo que más se salta la gente. Las referencias que funcionan en vivienda mexicana:
- Techo de 2.40 metros: cornisa de 5 a 8 centímetros de caída, zoclo de 7 a 10 centímetros. Por encima de eso el cuarto se siente más bajo de lo que es.
- Techo de 2.70 metros: cornisa de 8 a 12 centímetros, zoclo de 10 a 12.
- Techo de 3.00 metros o más: cornisa de 12 a 20 centímetros, zoclo de 12 a 15. Aquí una moldura chica desaparece.
Segunda regla, la de la jerarquía: el zoclo debe ser igual o más alto que el ancho del marco de puerta, y la cornisa nunca más grande que el zoclo en un cuarto de altura normal. Si las tres piezas compiten, el ojo no sabe dónde descansar.
Tercera: la escala se lee de lejos. Si el cuarto es grande, la moldura tiene que crecer aunque el techo no suba, o desde el otro extremo no se percibe.
Boiserie: las medidas que no fallan
Los marcos aplicados son el uso más popular de las molduras decorativas y donde más se improvisa. Un método que da resultados predecibles:
- Define primero los márgenes. Deja la misma distancia entre el marco y el zoclo, entre el marco y el techo o el riel, y entre marcos contiguos. Entre 10 y 15 centímetros funciona en muros normales; en muros bajos, 8.
- El margen lateral contra la esquina del cuarto puede ser igual o ligeramente mayor que el margen entre marcos. Nunca menor.
- Divide el muro en paneles de ancho parecido. Si el muro no da una división exacta, es preferible que todos los paneles tengan el mismo ancho y que el margen de las orillas crezca, a tener un panel raquítico al final.
- Proporción del panel: en muro completo funcionan paneles verticales de alrededor de 1.5 veces más alto que ancho. Si van debajo de un riel de silla, tienden a ser cuadrados o horizontales.
- Marca todo con hilo de tiza y nivel láser antes de cortar la primera pieza, y verifica con cinta de pintor pegada en el muro simulando los marcos. Vivir un día con la cinta puesta ahorra rehacer el trabajo.
Instalación: adhesivo, ingletes y juntas
Para molduras ligeras de poliuretano y poliestireno, el adhesivo de montaje aplicado en cordón continuo basta, con cinta de pintor sosteniendo mientras cura. Para MDF y madera, adhesivo más clavos de acabado, y en muro de tablaroca los clavos van a los postes.
Los ingletes de las esquinas exteriores se cortan a 45 grados sólo si la esquina tiene 90 reales, cosa que casi nunca ocurre. Mide el ángulo con falsa escuadra y reparte la mitad en cada pieza. En esquinas interiores de zoclo y cornisa, la unión copiada con segueta de calar aguanta el movimiento mucho mejor que el inglete.
En cornisas, el corte compuesto confunde a todo el mundo. El atajo confiable es usar una caja de ingletes y apoyar la moldura invertida, en la misma posición relativa que tendrá contra el muro y el techo. Corta primero un par de pruebas en retazo.
Para las uniones en tramos largos, empalme a bisel: dos cortes a 45 grados que se traslapan y se pegan con adhesivo. Si el material se contrae, el traslape sigue tapando la junta.
Acabado y errores frecuentes
Rellena las juntas y las cabezas de clavo con resanador acrílico pintable, alísalo con el dedo húmedo y lija sólo el resane con grano 220. Sella también la línea entre moldura y muro: es lo que hace que un muro imperfecto se vea recto.
Errores que se repiten en obra:
- Comprar la moldura por catálogo sin ver el perfil en físico. Un perfil se aprecia por su sombra, y la sombra no sale en la foto.
- Pintar antes de resanar. La pasta encima de pintura seca se ve como parche.
- Poner cornisa en un cuarto con plafón muy desnivelado sin corregir antes. La moldura sigue el desnivel y lo evidencia.
- Usar MDF en un baño porque el muro se ve seco. El vapor basta.
- Calcular el material justo. Suma entre 10 y 15% por cortes y por la pieza que se te va a romper.