El verde que se ve perfecto en la tienda cambia por completo bajo un foco cálido y sobre un piso de madera. Elegir el tono a ciegas es la forma más cara de decorar.
El rosa es el color que más gente compra por foto y más gente devuelve al desempacar. La diferencia entre acertar y fallar está en el subtono y en la fibra.
Casi todos los tapetes que se compran quedan chicos. La regla que lo evita no tiene que ver con el tamaño del cuarto sino con dónde caen las patas de los muebles.
El reverso dice más que la etiqueta: si el dibujo se lee igual de nítido por detrás que por delante, tienes una pieza anudada a mano. Si la parte de atrás es una tela lisa, no.
El tapete de cocina casi siempre se compra dos veces: la primera por bonito, la segunda porque se resbalaba, no cabía bajo la puerta o ya olía a grasa.
¿Buscas darle un toque único a tu hogar en la Ciudad de México? Los tapetes son la clave para transformar cualquier espacio, aportando estilo, calidez y personalidad.