Una moldura mal proporcionada no pasa desapercibida: achata el techo o deja la pared con aspecto de maqueta. La medida correcta depende de la altura del cuarto, no del catálogo.
Casi todos los cojines que se ven mal fallaron en la medición: sobran dos centímetros por lado y el cojín se ve montado encima de la silla en lugar de formar parte de ella.
Un sofá bien elegido se arruina con cojines mal medidos. Las medidas, el relleno y la tela deciden si se ven bien dentro de un año o parecen almohadas usadas.